miércoles, 25 de mayo de 2011

Rodilla en tierra con el comandante o arrodillado ante él



Por: Ernesto J. Navarro (*)

La crítica, la autocrítica y la denuncia resultan –aún- temas bastante espinosos para el proceso revolucionario. Las susceptibilidades de funcionarios ante algún señalamiento generan un acto reflejo. Se trata de un chispazo cerebral que activa una cadena de neuronas que se transforman en un pensamiento que, convertido en palabras, califica al denunciante como: contrarrevolucionario, infiltrado, casi-escuálido o agente del DAS, de la CIA que alimenta a los medios privados en su campaña de odio contra de nuestro comandante presidente... y la Colonia Tovar.

jueves, 19 de mayo de 2011

(Poema) 20




Yo no tengo fechas para recordar
(Cazuza)

Debajo de la cama
los perros del diablo me fulminan los tobillos
y cien espíritus me gritan tu nombre
pero… ¿cómo te llamas?
conjuro      absolución      delirio

cuándo buscarte si eres escándalo de callejón
de un sitio donde no entran mis miserias / no tengo acceso
miro desde la otra esquina
aturdido
agobiado por el paso de las sombras

Ernesto J. Navarro

jueves, 5 de mayo de 2011

Torturas buenas y malas



Que poco le duro la fiestecita al premio nóbel de la paz (de los sepulcros) Barack Obama. Lo mismo que los “cohetones” que se lanzan en navidad, la supuesta muerte del líder de Al Qaeda, fue una explosión ruidosa tras la cual solo quedó una estela de espeso humo.
           
En el mundo entero hay más dudas que certezas sobre esta operación militar de los cuerpos élites del ejército estadounidense. Nadie puede asegurar que Osama Bin Laden estuviese en Pakistán, o que no haya muerto antes cuando lo mató Bush o que siga vivo o que al menos existiera. La única fuente de la noticias, como no… es el gobierno de Estados Unidos y la “palabra” de su presidente.

A lo interno de ese país, donde Bin Laden ahora mete más miedo que Jack, El Destripador, Obama se convirtió en el nuevo Superman Negro que USA necesitaba.