jueves, 23 de febrero de 2012

Entrevista a Henri Charriere (Papillón) 1972



Lo interesante, viendo en perspectiva esta entrevista es de 1972, es la agudeza de sus opiniones sobre la realidad latinoamericana que muestra (algo lógico por otra parte si se tiene en cuenta todo el tiempo que paso en Venezuela, Colombia luego de lograr su libertad definitiva).


Autor: Ubaldo Nicchi, Clarín literario, jueves 13 de abril de 1972

“La bofetada fue tan fuerte que necesité trece años para sobreponerme. No fue un sopapo corriente, y para dármelo se esmeraron al máximo.” Con estas palabras abre Henri Charriere, conocido en el ambiente delictivo por Papillón, su autobiografía de 500 páginas. Alto, macizo, de rostro trabajado, mirada firme, voz espesa y gestos mesurados, es un auténtico francés. Estuvo en Buenos Aires, y su gente y sus calles le hicieron acordar de su querido París. Ayer un paria abandonado a su suerte, hoy se ha convertido en un “best-seller” que cautiva a millones de lectores. Una profunda ansiedad de vivir es su rasgo más notable. Este reportaje exclusivo refleja las inquietudes y preocupaciones de un hombre que escapó del horror.

Charriere, usted vive actualmente en América latina desde hace algún tiempo. ¿Cuál es su visión de nuestros problemas?
América latina se encuentra llena de materia prima maravillosa: petróleo, cobre, manganeso, hierro, toda la materia prima que necesita el mundo está en América latina. Pero toda esa cantidad prodigiosa de materia prima no está industrializada. Entonces vende a países que la industrializan, especialmente a Norteamérica, que le paga lo menos posible y que le vuelve a vender esa materia prima manufacturada y convertida en productos de consumo indispensable. Latinoamérica se encuentra en estos momentos con más dictadura que democracia. Volvió al cuartel y los militares han vuelto a dirigir la mayoría de eso que se llama “república Sudamericanas”. Ese régimen, al margen de que sus resultados sean positivos a corto o largo plazo, está montado sobre una filosofía política desastrosa, puesto que también a corto o largo plazo despierta el extremismo. América latina va a soportar, de aquí a veinte o treinta años, una explosión demográfica considerable, particularmente Brasil, que tiene noventa millones de habitantes y que el año 2000 va a ser un bosque de 180 millones de habitantes. Además Brasil está industrializándose con pujanza, con técnica, y eso va a hacer de ella una nación muy poderosa en el equilibrio de Sudamérica.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Sangre


Soy un cable que riega sangres
amontona óxido en los costados
abrevia sentencias que nadie ejecuta
se baña de ingenios saturados de rojo

termita siempre de las páginas
olor – nausea, profunda bienvenida
... aquí
dibujo formas que mueren
porque no me las creo
entonces
                 nadie las llora
                 no las padece nadie
                 no las apuñala nadie


Ernesto J. Navarro

(POEMA) Y si...

           

            ¿Y si vientre laberinto
no basta para esquivar las miradas
los regaños      los reproches?

            abre tu encierro y grita
despuebla tus soledades multitudinarias
no seas coro de los genuflexos
de los que llegan reptando
y se esconden tropezando obviedades


Ernesto J. Navarro