lunes, 31 de marzo de 2014

(FOTOS) Un garrote que da golpes de amor


Los asistentes junto al Colectivo "El Garrote" (Foto: Anebert Rivera)


Por: Ernesto J. Navarro



-Epa, Patricia ¿Cómo llegó a la Casa de la Cultura de Cabudare?

-¡¡¡Siiiieeee, cará…!!!

- ¡Ah vaina Patri, es en serio!

-¿Y qué vaj a hacé tu en esa vaina?

-A buscar la vida…

-Na’guará ¿tas borracho, es?

Borracho o no, buscar la vida es siempre polémico, pero hay los que se la inventan y se arriesgan. Nosotros nos vamos, cada vez que podemos a buscar las pistas que nos lleven a esa vida que tenemos en el corazón. Así comenzamos esta ruta, con la extrañeza de mi amiga Patricia Brolati y nuestra buena vibra pal camino.

Caracas. Sábado 29 de marzo de 2014. 04:00am

Dos morrales y ráspalo.

Buscando al sol que salía por detrás de las montañas que se ven a lo largo de la autopista Regional del Centro, le dimos por Aragua, Carabobo, la alucinante carretera llena de trinitarias multicolores que bordea a Yaracuy, hasta llegar a Cabudare en el estado Lara. Rodando poco más de 400 kilómetros para reunirnos con uno (de los hoy temidos) Colectivos de esta región: Colectivo El Garrote.

Un mensaje publicado en feisbú nos sirvió de anzuelo. Tras casi 5 horas de carretera, Aneber, un viejo amigo que se cansó de Caracas, la burocracia y los cargos, y que se volvió pa su tierra; nos recibía con abrazos en el auditorio del Centro Cultural Andrés Eloy Blanco (espacio recuperado por cultores de la zona).

Los ponentes del Taller de Permacultura al inicio de la jornada
En las butacas vimos de todo: pelúos, abuelas, jóvenes, señores, artistas, poetas, maestras, funcionarios públicos, inventores, viajeros… Gente que entiende que el planeta no puede sorportar que TODOS tengamos 1 carro, 1 artefacto eléctrico de cada uno de los que salen al mercado cada semana, interminables toneladas de basura y despilfarro.

Esa nueva forma de vivir, fuera del sistema de consumo que nos enseñó la tv, la escuela, la familia, la religión, la publicidad… algunos los llaman ecología, sustentabilidad, permacultura, incluso socialismo.

Pa' sembrar a veces hasta la mierda sirve


Llámese como se quiera, cada vez más hay gente que quiere hacer como la canción cubana: “a caballo vamos pa’l monte” y mandar a la mierda a la televisión basura, las colas de carros, los alquileres, los Centros Comerciales, las barbies, la desquiciada paranoia con la falta de papel tualé y un montón de porquerías más.

Predicar con el ejemplo

Simón Rodríguez decía “inventamos o erramos”. Y es que inventar, aquello que todo el mundo cree que ya está inventado es siempre un peo. Ahora ¿Qué es lo peor que puede pasar por querer despegarse de la matrix? ¿Qué te llamen jipi? ¿Loco? Quién sabe.
Lo cierto es que para algunos la vida es tener: casa, carro, hijos, perrito y amante. Para otros: ir a la universidad para “ser alguien”. Hay gente que se busca la vida en un sistema de creeencias o en una tarjeta de crédito.

Se aprende observando y haciendo


Todo eso, válido o no… ocurre. Estos chamos (y otros no tan chamos) larenses, se tomaron el tiempo de esquematizar tooooodo lo que han aprendido haciendo y se atrevieron a compartirlo. La Respuesta: Una convocatoria de más de 60 personas que no sólo eran sus vecinos de Cabudare, sino que apareció gente de otros estados del país.

Volver a las abuelas

Construir nuestras propias casas, sembrar lo que nos comemos, educar a nuestros hijos, coser nuestra ropa, utilizar lo que la naturaleza nos ofrece sin que por ello tengamos que hacerla mierda; no es otra cosa que lo mismo que hicieron nuestras abuelas y que nosotros perdimos en el camino.

El Colectivo El Garrote no sólo predica lo que sueñan, sino que lo hacen sin esperar que las ayudas caigan del cielo o de la burocracia (que para algunos es lo mismo). 

Anebert, Manuel, Gustavo, Luz, Oneida, Carmen, Jorge, Mishi, Kat o la hermosa Aleteia, pueden ser los nombres de cualquiera de nosotros mismos o de los millones de personas en el mundo que no mercantilizan aquello que les ha costado esfuerzo aprender, sino que lo sueltan a los demás con una buena vibra impresionante y a prueba de balas. Ellos reciben -siempre- más de lo que apenas esperaban.

Cabudare fue, sábado 29 y domingo 30, el lugar para encontrar más y más personas que estamos en lo mismo: Buscando la vida, una mejor vida.

No quiero escribir (no podría) todas las sensaciones y los conocimientos recibidos y compartidos. Tampoco un resumen de todo lo expuesto. Quiero si, dejarles todas las fotos que hicimos, solamente como un testimonio de gente de verdad, que en ese reventadero e’ sol llamado Cabudare; construye cada día eso que yo llamo socialismo… ellos Permacultura… pero con amor que para todos es el mismo.

Un espacio recuperado por elloos mismos


PD: La respuesta a la pregunta de Gustavo es: ¡Mierda!

6 comentarios:

  1. Bueno, eso es una rección a tanta buena vibra que me dieron los compas de Cabudare

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  2. Hermosa experiencia vivida y contada! continuemos transitando con la gente que desea construir de manera conjunta y armónica.

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