martes, 26 de mayo de 2015

Cuentos de Motel #01: "Todas somos putas"


Por: Ernesto J. Navarro
Publicado originalmente en www.desdelaplaza.com
Viernes 22 de mayo de 2015

Se besaron con tanta hambre que la pregunta sobraba. 
-¿Nos vamos? –Preguntó. 
! –Respondió ella.

Fue un juego de obviedades donde supuestamente: el hombre propone y la mujer dispone. Es un acto de fe, una formalidad que ayuda a pasar el trago grueso. Creerlo, hace la vida más fácil para todos, a veces.

Ninguno de los dos tenía carro, tampoco sabían del otro más de lo que unas 15 cervezas y 10 canciones de Héctor Lavoe les permitieron, las luces bajas del segundo piso ya habían hecho su tarea y para cuando decidieron irse del Gibus, ambos asumieron que habían coronado esa noche.

Se tomaron de la mano y sin que a nadie le importara salieron del callejón de la puñalada, atravesaron el bulevar de Sabana Grande buscando todas las penumbras donde poder darse más besos y 20 minutos más tarde, entraron a la bocacalle de esa avenida donde el amor tiene precios, laberintos, puertas y escondites: La calle de los hoteles.

Todos los 14 de febrero, es “temporada alta” en los moteles de Caracas y éste 2013 no era diferente. Vieron uno que tiene una máscara de los diablos de Yare en el aviso y como les hizo gracias, se metieron ahí.

Se acercaron a una especie de taquilla bancaria donde la muchacha que atendía apenas si los miró porque jugaba con el celular.
-¿Tienes habitaciones disponibles? –Habló él.
-Son 500 bolos. –Respondió la chica al otro lado del cristal y sin levantar la cara siquiera.