viernes, 7 de agosto de 2015

Operación Cóndor II: Nuevo sistema de ataque a los pueblos



Por: Ernesto J. Navarro
Publicado originalmente en www.desdelaplaza.com 

En la reciente Cumbre del Mercosur realizada en Brasil, la presidenta argentina, Cristina Fernández, prendió las alarmas cuando dijo a sus colegas que se está gestando una nueva Operación Cóndor en contra los gobiernos populares y las democracias en la región.

Y lo anuncia justamente cuando se cumplen 40 años de aquella Operación Cóndor, que barrió con gobiernos populares y los cuadros dirigentes de la izquierda revolucionaria.

Dijo Cristina Fernández: "Tal vez ahora se esté pergeñando en algún lugar un nuevo plan, que va a ser más sutil y sofisticado. En algunos casos pueden ser buitres y no cóndores, pero siempre son aves de rapiña".




La Operación o Plan Cóndor(1) resultó del acuerdo entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales de América del Sur (Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y ocasionalmente, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador) con participación de los Estados Unidos a través de la CIA, y que fue implementada en las décadas de 1970 y 1980.

Las dictaduras acordaron seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con tortura, traslados entre países y desaparición o muerte de personas consideradas subversivas del orden instaurado o contrarias al pensamiento político o ideológico opuesto, o no compatible con las dictaduras militares de la región.


Hoy todo el planeta conoce que el Plan Cóndor resultó una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado. Decenas de miles de militantes de izquierda fueron torturados, asesinados o desaparecidos.

Fue apenas en 1992, cuando fueron encontraron los archivos del horror. Habían sido almacenados en una oficina clausurada de la entonces policía paraguaya del dictador Alfredo Strossner. Fueron descubiertos por un luchador de los derechos humanos, además víctima de ese  plan represivo, el abogado paraguayo Martín Almada. 

¿Rusia en el camino? 
Tras la cumbre de Mercosur, la agencia de noticias Russia Today cita declaraciones de Vladímir Davydov(2), miembro de la Academia de Ciencias de Rusia que opina “lo que hoy en día se vive en América Latina es una guerra de materiales comprometedores y protestas organizadas contra los jefes de Estados y Gobiernos que mantienen buenas relaciones con Rusia".

Davydov señala que si antes Washington predominantemente utilizaba la inteligencia, sobornos, financiación de la oposición radical y cooperación con agentes locales para acabar físicamente con ciertos líderes. Ahora el mejor instrumento es la guerra de la información, que EE.UU. está practicando con éxito. 

No obstante, Pedro Lanteri periodista argentino y miembro de la Reunión Especializada de Comunicación Social (RECS), considera acertada la tesis de la presidenta de su país, pero agrega: “Yo descartaría que la ofensiva imperialista se vincule con Rusia. Creo que es nuevamente el imperio vs tercer mundo, pero tiene que ver con  la explotación de recursos naturales y/o energéticos”. 

Contexto 
Para la profesora rosarina Irma Antognazzi(3) no cabe duda que los sectores de poder financiero de Estados Unidos, acostumbrados a hacer riquezas con los recursos de nuestra región, no toleran lo que está pasando en nuestra América.

“Siempre han intentado desviar nuestro rumbo de los países que procuran gobiernos populares. Pero desde que Venezuela dio el gran salto maravilloso de la historia, con el triunfo de Hugo Chávez y la construcción revolucionaria de poder popular, se abrió un nuevo canal para todos los pueblos de la región”.

Los gobiernos progresistas de América del Sur, explica, han empezado a tocar los intereses del gran capital financiero, priorizando el papel del Estados en procura de equidad, integración, inclusión social, derechos, mejores niveles de vida de los pueblos. El poder financiero sabe que ha habido un avance del poder popular. 

¿Se puede hablar de una Operación Cóndor II? 
Cuando Irma Antognazzi evalúa el avance de los gobiernos nacionales y populares en las reivindicaciones históricas de los pueblos, también pone en el escenario otros tres actores:
-Los medios de comunicación como herramientas del poder para tergiversar, desinformar, embrutecer, cambiar verdades por mentiras, etc. etc.

-El poder judicial es el más retrógrado de los poderes, con reglas del juego aristocráticas y no democráticas. “Por lo menos es pasa en mi país. La presidenta Cristina hace rato que viene diciendo que así como antes hablábamos de un partido militar hoy podemos decir que existe un partido judicial”.

- Los servicios de inteligencia.

“Entonces, la Operación Cóndor II, es un nuevo sistema de ataque a los pueblos y gobiernos de la región, que debe ser necesariamente más sutil que la brutalidad de los tanques y las metralletas que ya usaron de los años 70 y 80. Por eso usan, no sólo los medios de comunicación (alegando a gritos que no hay libertad de prensa) también al poder judicial (Caso golpe contra Manuel Zelaya en Honduras). También  alas de los poderes legislativos cuando no son mayoría las fuerzas populares (caso golpe contra Fernando Lugo en Paraguay) y áreas de las fuerzas de seguridad interna y militar como fueron los intentos de golpes y desestabilización montados por cuerpos policiales en Ecuador, Brasil, Venezuela y Argentina)”.

Antognazzi tampoco comparte la tesis del investigador ruso, de que todo lo que está haciendo Estados Unidos en la región es para frenar la relación con Rusia.

“El problema es más complejo, porque justamente estos países que están buscando expresar los intereses de los pueblos y eso resulta un peligro real para los sectores elitistas de poder financiero transnacional. Insisto, es bueno que los pueblos conozcan estos planes y a sus enemigos, no para asustarnos, sino para ser cada vez más consientes, pensantes, y comprometidos con la nueva historia”. 

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3.-Irma Antognazzi nació en Rosario, Argentina en 1939.Obtuvo el título de Profesora de Historia Orientación Antropológica en 1965 y de Licenciada en Historia en 1973 en la Universidad Nacional de Rosario. Desde estudiante participó en numerosas investigaciones de campo en comunidades del Noroeste y Noreste argentinos que fueron sus primeros acercamientos al drama de la pobreza y al abandono de personas. Fue docente de escuelas terciarias desde 1965 y desde 1973 comenzó su carrera como docente universitaria. Inició su militancia gremial en la docencia y su militancia política en el FAS, Frente Antiimperialista por el Socialismo

Fue detenida en Rosario en agosto de 1975 y permaneció en prisión en la cárcel de Villa Devoto, Buenos Aires, hasta agosto de 1980 en que los militares autorizaron su libertad, pero en el exterior del país. Inició su exilio forzoso en Italia, luego en México y Brasil hasta que regresó a Argentina en 1983. 
Retomó sus actividades políticas, docentes y de investigación en el estudio de los procesos históricos del presente. Participó con sus trabajos en congresos y jornadas en Argentina y otros países como España, Brasil, Uruguay, Nicaragua, Chile, México, Rusia. Publicó libros y artículos sobre temas relativos a la problemática histórica. fue docente titular de la Facultad de Humanidades y Arte de la Universidad Nacional de Rosario hasta 2005. Conoció Nicaragua en el 2000 como coordinadora del taller Universidad Pública y Neoliberalismo. En 2005 dictó un curso de Maestría en la UNAN.

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