miércoles, 16 de diciembre de 2015

(Crónica) Iñaki cuenta desde París cómo vivió los ataques

Fachada de Bataclán / Foto celular: Iñaki

Por: Ernesto J. Navarro
Originalmente en www.desdelaplaza.com 

Éste sábado 14 de noviembre de 2015 hay tanto silencio en París que da miedo. Por las calles desanda una tristeza dura, honda… cruda. Y es imposible cerrarle paso al llanto. Han pasado menos de 20 horas desde que una serie de ataques simultáneos le quitaron la vida a más de 100 personas de la capital francesa. Y eso, le dio la vuelta al mundo en menos de 140 carácteres. Leer tambien:  Ataques en el centro de París dejan al menos 143 muertos (+Fotos) Cada quien tiene su historia, Iñaki nos cuenta la de él… 

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Cuando su hermano le escribió un sms desde España para preguntarle ¿qué pasa en París? Iñaki, metido de cabeza en la tableta viendo el amistoso Francia – Alemania, sólo atinó un desprevenido: “qué pasa de qué… ¿A parte del golazo de Giroud? En la televisión no hay nada”.

Eran cerca de las 9:30 de la noche (los reportes de prensa dirán luego que todo comenzó a las 21:23 GMT) y como su hijo ya dormía profundamente y su esposa conestaba unos correos, toda su concentración estaba en el partido que terminaría con la victoria contundente de los galos sobre los teutones, 2 goles por 0.

Calles solitarias amanecieron en Pärís / Foto Cel: Iñaki

El segundo gol de Francia cayó sobre el cierre del partido. Elingresado Andre-Pierre Gignac sentenciaría el marcador.

Iñaki medio vio los últimos minutos del juego ante la insistencia de su hermano, buscando ese “algo” que no terminaba de encontrar.

Antes que las noticias, la noche parisina se inundó con las sirenas de cientos de autos de bomberos y policías. Y en la apacible residencia situada en el bulevar Beaumarchais al lado de la plaza de la Bastilla, éste camarógrafo vasco, curtido en cientos de batallas periodísticas durante su trabajo para Hispantv en la Venezuela bolivariana; poco tuvo que deducir para saber -antes que los noticieros- que algo serio pasaba.

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Entre el mensaje de su hermano, la lluvia de sirenas y la reacción de la TV francesa, pasaron 15 ó 20 minutos de angustia.

Iñaki buscó infructuosamente en las redes, pero nada halló. Su hermano le enviaría un nuevo mensaje de texto que contenía un tuit que circulaba en España y eso le abrió la puerta a cientos de reportes callejeros sobre explosiones en varios sitios de la ciudad luz.

Las sirenas se escuchaban extrañamente cerca. Iñaki miró por las ventanas pero ninguna le ofreció visual que le confirmara las suposiciones. En breve no sólo escuchó las alarmas de emergencia, sino una procesión de gentes y de gritos que avanzaba en las calles cercanas como un maremoto.

Su casa queda a escazos 500 metros del teatro “Bataclan” donde la banda gringa Eagles of Death Metal, ofrecía un concierto a esa misma hora.

Aún le faltaban minutos para descubrir lo que la agencia de noticias Russia Today describiría más tarde de esta forma: “un grupo de desconocidos retiene a centenares de personas como rehenes en el teatro Bataclan. De acuerdo con los testimonios de los rehenes que lograron escapar del teatro, entre seis y ocho terroristas estuvieron matando a sangre fría a las personas retenidas”.

Más tarde que la televisión reaccionó la policía francesa. Varias horas después del inicio del ataque en Bataclan, los uniformados toman por asalto la sala de conciertos en una acción comando que dejó cinco terroristas muertos, dos de los cuales se suicidaron (dicen las noticias).

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Iñaki Juárez, me cuenta lo sucedido a poco más de 12 horas de la primera explosión, y mientras habla al teléfono, se escuchan al fondo las sirenas de los carros de emergencia que surcan las calles.

Hace un par de meses, él, su esposa y su hijo, se mudaron a París por razones de trabajo. Es reportero gráfico y su vena de periodista lo hizo desempacar su cámara y salir a grabar algunas escenas de lo ocurrido.

Durante la mañana de éste sábado recorrió todas las calles del distrito 11 que desembocan en Bataclan y con su cámara registró, no sólo las manifestaciones de dolor de los transeúntes, también una “cantidad impresionante de medios de comunicación llegados de todas partes del mundo. En cada pequeña calle acordonada hay 20 ó 30 medios de comunicación”.

Al igual que Iñaki, miles de personas salen con el sol a buscar información, otros a solidarizarse. Hay quienes llevan flores y notas de despedida. Hay los que lloran aunque no conozcan a las víctimas… algunos han salido sólo a mirar. En todos, observa Iñaki, hay un rostro de asombro y tristeza que desentona con la cara de sábado que tiene el París otoñal.

“Incluso las decenas de cafés que hay en este barrio están vacíos… por temor. No olvides que uno de los ataques fue en un café muy concurrido. Pero hay expresiones hermosas de la gente. Con mi esposa tomamos un taxi para ir a un hospital cercano a solidarizarnos y al embarcar el taxista nos preguntó si éramos familiares de alguna víctima, porque él no iba a cobrarle a los familiares”. 

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Pasadas las horas, los medios aseguraban que el grupo delincuencial “Estado Islámico”, se atribuía la autoría de los ataques. Y la palabra “terrorismo” volvía a aparecer unida a la palabra “musulmán” o “islam” en los noticieros. Lo mismo que aquel 9-11 en Estados Unidos, lo mismo que el ataque a la revista Charlie Hebdo.

Un contraste muy fuerte con el ánimo que se vivía por estos días en la capital de la Eiffel.

“Hace unas semanas hubo varias concentraciones de apoyo a Palestina acá en París, también de condena a la expresiones de rechazo contra el pueblo musulmán y contra el islam. Ahora, luego de lo ocurrido, hay grupos de extrama derecha que ya comienzan a sacarle partido a los ataques”.
Llegada la noche, la policía de Francia asegura haber capturado a un hombre relacionado con los ataques y el fiscal de París, François Molins, siembra una duda más. Dijo que las autoridades han identificado ya a varios de los terroristas que participaron en los ataques. Es muy probable que al menos dos de los atacantes llegaran a Europa como refugiados a través de Grecia.

Son demasiadas “coincidencias” como para dejar de mirarlas… 

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Iñaki, interrumpió su cobertura, volvió a casa corriendo y respondió mis preguntas al medio día (hora de Venezuela).
-¿Está bien con eso que te dije? -Pregunta.
Se ha vuelto a las calles cubrir los hechos, a encontrarse con la gente, eso hace un periodista…

Bandera de Brasil junto a las flores y las velas / Foto Cel: Iñaki.

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